Sunday, January 22, 2012

Cartas a Cortázar: continuación...

Esa sensación otra vez, ese golpe que la realidad recordándome que en realidad ella no esta aquí, que no lo va a estar y que en realidad no le importa porque significa lo mismo uno u otro, blanco o negro, Kiev o Caracas.

A ella solo le interesa sentirse admirada, querida y respetada y todo de golpe, dándome a cambio lo mínimo, migajas que recojo como si fueran polvo de oro o de diamantes y que guardo bajo la almohada, esperando que venga un ser mágico de esos de cuentos infantiles y en su visita lo convierta en minutos a su lado.

Por esto me siento un poco estúpido, porque hago especial a alguien que no me hace especial pero no puedo evitarlo. Tú sabes cómo es, conoces a alguien, el deseo te une a ella y luego sin querer te enamoras y comienzas a hacer cosas estúpidas sin saberlo, pensando que son las cosas mas románticas que puedes hacer: un poema, una estupidez; una canción, una estupidez; un ramo de sus flores preferidas en su puerta, mayor estupidez.

Pero tú,¿ qué harías? ¿Cómo reaccionarías a esa situación? Lo que hago es lo mismo que critico pero hay momentos en los que se siente tan bien y todo es perfecto, hasta que desaparece y me quedo colgado esperando una instrucción o una actualización de datos.

Tengo una diatriba que no tiene solución en este momento.

Thursday, January 12, 2012

Cartas a Cortázar: Sobre el amor y el olvido

Ojalá hubieses podido ver su sonrisa al despertar, tan lenitiva. Un manojo de dientes que acabaría con todas las guerras del mundo.

Sunday, January 1, 2012

Cartas a Cortázar: Introducción

Hola sr. Cortázar,

Ante todo un saludo lleno de respeto y de admiración. Es usted una figura muy representativa en mi día a día, en esos momentos de contemplación y reflexión en los cuales mis pensamientos toman el timbre de su voz y la forma en la que ésta pareciera danzar entre las palabras, enamorándolas y asqueándolas en un equilibrio casi librano. Magnífico como consigues hacer esto, por decir lo menos.

Como ya me aprovecho de tu voz para darle un aire interesante y llamativo a mis ideas, ya que de otra manera perdería interés en ellas rápidamente, decidí comenzar a escribirte como un ejercicio de autoclarificación (existe?), de dispersión de dudas. Algo así como una bola de demolición es lo que espero de esto, derrumbadora de puentes unibasales y de causas perdidas.

Comienzo entonces con la clara idea de escribirte al menos una vez por semana, preferiblemente los domingos porque anochece más tarde.

Hasta luego